La verdad sobre "Madame Bovary" de Gustave Adolfo Flaubert
Se puede decir que Emma es
un personaje sumamente individualista. A lo largo de la historia presentada se
describen rasgos que reflejan en más de una oportunidad su egoísmo e ideas que
solo se centraban Como producto de su
matrimonio con Charles con la que nunca crea un vínculo. Con ello me refiero a
que Emma estaba tan centrada en sus conflictos personales que sobreponía sus
necesidades sobre los intereses de los demás sin importar en como repercutirían
las consecuencias de sus acciones sobre los demás. Un claro ejemplo de ello es
su decisión sobre los cuidados a su hija. En ese contexto era muy común que las
personas de ciertos sectores sociales tenían la costumbre de destinar el
cuidado de sus hijos a mujeres que recibían el seudónimo de nodrizas. Ellas se
encargaban de velar de los cuidados básicos para los menores como el de
amamantarlos, vestirlos y alimentarlos. A pesar de existir esa ocupación es de
esperarse que la madre intervenga en la crianza del niño, pero Emma desde un
primer momento refleja su desinterés por su familia. Por lo tanto, se puede
afirmar que tampoco tenía amor hacía esta misma. Otro ejemplo de este interés
reflejado en su manera de actuar con los temas familiares es el de su esposo
Charles. Siendo más detallado, él contrae matrimonio con Emma tras un suceso
triste en su vida. La muerte de su primera esposa fue un proceso que tuvo que
asimilar y encontró en Emma un pilar para superar ese dolor. Ella acepta la
propuesta de matrimonio tras haberse conocido mejor. El señor Bovary se llega a
enamorar de Emma. En cambio ella opta por otro camino. Desde mi perspectiva,
ella no reflejó el interés en su pareja por lo antes mencionado y ni si quiera
se compadeció del amor que este sentía por ella
Finalmente podemos afirmar
que Flaubert nos presenta una historia realista con rasgos explícitos. La
sociedad conservadora de ese entonces criticó la obra tras su publicación, pero
bien sabemos que al leerla se percataron que si era la descripción de la
realidad. El prejuicio era algo común en ese entonces y Emma es un personaje
que sirve como ancla para captar la atención. Los lectores podríamos
interpretar que es de las peores personas en el mundo, pero es una chica más.
No existe un pecado menor y mayor. Todos alguna vez hemos sido carnada de los
prejuicios, pero esta obra nos da a entender si alguien realmente es libre de
de nuestras tragedias personales.
